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Preeclampsia, una afección durante el embarazo

Preeclampsia, una afección durante el embarazo

ACERCA DE LA PREECLAMPSIA

 
La preeclampsia es una afección que puede desarrollarse durante el embarazo. Ella aumenta su presión arterial y puede afectar sus riñones, hígado, cerecbro y placenta. También puede afectar a su bebé.
 
Además de la preeclampsia, hay otras dos razones principales por las que usted podría tener hipertensión arterial durante el embarazo. En primer lugar, quizás su presión arterial haya estado alta cuando quedó embarazada –a veces, la hipertensión arterial de larga duración (hipertensión crónica) se diagnostica por primera vez durante los chequeos de rutina que se hace cuando está embarazada. Si usted padece de hipertensión crónica tiene un riesgo mayor de desarrollar la preeclampsia.
 
El otro tipo de hipertensión arterial durante el embarazo se conoce como hipertensión inducida por el embarazo (HIE). Esto es cuando la hipertensión arterial se desarrolla después de 20 semanas de embarazo, pero usted no tiene los demás signos de la preeclampsia y su presión arterial se normaliza poco tiempo después del parto. La mitad de las mujeres con HIE antes de las 32 semanas de embarazo llegan a desarrollar la preeclampsia.

 

SÍNTOMAS DE LA PREECLAMPSIA

 
Durante el embarazo normal, su presión arterial tiende a disminuir en el transcurso del primer y segundo trimestres (hasta las 24 semanas de embarazo). Con preeclampsia, la hipertensión arterial aumenta después de aproximadamente la semana 20 de embarazo, y permanece alta hasta que nace el bebé.
Si usted desarrolla una preeclampsia ligera, no tendrá ningún síntoma, y con frecuencia se detecta por primera vez cuando se chequea su presión arterial y orina durante una consulta prenatal de rutina.
Si su afección está más avanzada, se le podrían presentar los siguientes síntomas:
 

  • dolor de cabeza intenso y persistente
  • problemas de la visión, luces centelleantes, visión borrosa, rayas, ‘moscas volantes’ o pérdida de conocimiento
  • dolor intenso justo debajo de las costillas, especialmente en el lado derecho
  • hinchazón de su cara, sus manos o pies, que se presenta de repente
  • vómitos o sensación de malestar

 
Estos síntomas no son siempre causados por la preeclampsia, pero si tiene cualquiera de ellos, es importante que consulte a su partera o médico de cabecera.

 

COMPLICACIONES DE LA PREECLAMPSIA

  
La preeclampsia no solo afecta su presión arterial: de ser grave puede ocasionar un accidente cerebrovascular, insuficiencia renal y problemas en el hígado.
 
Se conoce como preeclampsia porque de no tratarse puede llevar a la eclampsia. Esto es cuando usted tiene un ataque (convulsión). La eclampsia puede presentarse en cualquier momento durante la segunda mitad del embarazo, durante el trabajo de parto o después de este. Casi la mitad de las mujeres que desarrollan la eclampsia lo hacen después de nacer el bebé, generalmente en el curso de 24 horas después del parto.
 
La eclampsia solo afecta aproximadamente a dos de cada 100 mujeres con preeclampsia, porque la preeclampsia puede ser tratada una vez diagnosticada.
 

COMPLICACIONES QUE AFECTAN A SU BEBÉ

 
En la preeclampsia, hay problemas con la placenta (el órgano que suministra la sangre y los nutrientes a su bebé), los cuales, unidos a su hipertensión arterial, pueden reducir el flujo de sangre a su bebé en crecimiento. De este modo su bebé pudiera no recibir suficiente cantidad de oxígeno y nutrientes. Ello puede retrasar el desarrollo de su bebé, una afección llamada retraso del crecimiento intrauterino (RCIU). A veces esto se puede detectar durante una consulta prenatal de rutina, si su partera o médico de cabecera encuentra que su útero (matriz) tiene un tamaño menor del esperado para su etapa de embarazo.
 
Si el suministro de oxígeno a su bebé continúa reduciéndose, es posible que tenga que adelantarse el parto o incluso inducirlo inmediatamente. De ocurrir antes de las 37 semanas de embarazo, su bebé será prematuro. Los bebés prematuros se encuentran en riesgo de tener complicaciones porque es posible que muchos de sus órganos (especialmente el corazón y los pulmones) no estén listos para funcionar fuera del útero. Mientras más anticipadamente nace el bebé, mayor es el riesgo de complicaciones médicas de gravedad. Sin embargo, esto necesita ser sopesado respecto a los riesgos de que su bebé no reciba suficiente oxígeno si no se adelanta el parto.
 

CAUSAS DE LA PREECLAMPSIA

 
Los médicos no saben cuál es la causa exacta de la preeclampsia. No obstante, parece comenzar por un problema con la placenta. En la preeclampsia la placenta no se ha desarrollado adecuadamente y su suministro de oxígeno es reducido.
 
Los médicos no saben por qué algunas mujeres desarrollan la preeclampsia y otras no, pero hay determinados factores que la ponen a usted en un riesgo mayor. Sus antecedentes familiares son importantes; si su madre tuvo preeclampsia, usted tiene una posibillidad de dos en 10 de desarrollarla durante el embarazo.
 
También hay más probabilidades de tener preeclampsia si:
 

  • este es su primer bebé
  • tuvo preeclampsia en un embarazo anterior
  • ha transcurrido un período prolongado (más de 10 años) entre embarazos
  • está esperando gemelos o tiene otro embarazo múltiple
  • es mayor de 40 años
  • tiene otras afecciones médicas incluyendo hipertensión arterial, diabetes, insuficiencia renal y síndrome antifosfolípido
  • está obesa, por ej., tiene un IMC (índice de masa corporal) superior a 35

 

DIAGNÓSTICO DE LA PREECLAMPSIA

 
Se le puede diagnosticar preeclampsia si su presión arterial se eleva y aparecen proteínas en su orina al hacerse chequeos prenatales, o si manifiesta síntomas de preeclampsia. Si su médico piensa que usted tiene preeclampsia, generalmente usted tendrá que ir al hospital a hacerse más pruebas. Es posible que deba ingresar en el hospital hasta que nazca el bebé.
 
Probablemente tendrá que hacerse las siguientes pruebas si le han diagnosticado preeclampsia:
 

  • chequeos de la presión arterial aproximadamente cada cuatro horas, o con mayor frecuencia, dependiendo de la gravedad de su afección
  • tomar muestras de orina en el transcurso de 24 horas para medir el monto exacto de proteína en su orina
  • análisis de sangre, incluyendo riñones, hígado y pruebas de coagulación sanguínea
  • ultrasonidos para detectar restricción del crecimiento intrauterino, flujo sanguíneo en el cordón umbilical y volumen de líquido que rodea a su bebé

 

PREVENCIÓN DE LA PREECLAMPSIA

 
Si no tiene un alto riesgo de desarrollar la preeclampsia, no necesita hacer nada específico para ayudar a evitarla.
 
Una dosis baja diaria de aspirina  podría reducir el riesgo de preeclampsia en mujeres que han tenido una preeclampsia grave en un embarazo previo, la cual provocó un nacimiento prematuro. Solo debe tomar aspirina si su médico le ha indicado que lo haga, porque ella puede causar sangrado durante el embarazo.
 
Los suplementos diarios de calcio de al menos 1 g podrían reducir las posibilidades de preeclampsia en mujeres con alto riesgo y en aquellas que no tienen suficiente calcio en su dieta. Solo debe tomar suplementos si su médico le ha indicado que lo haga.

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