anibal dal verne. ginecologo obstetricia. Embarazos Alto Riesgo.

open

Noticias
Incontinencia urinaria tras el parto

Incontinencia urinaria tras el parto

La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. Es un problema, por lo tanto, que de producirse, tiene un gran impacto en el día a día de quien la padece, puesto que deteriora de manera sensible su calidad de vida. La incontinencia limita la autonomía y reduce la autoestima.

Sin embargo, tan solo el 28,4% de las personas consultan al especialista y solo el 16,7% recibe tratamiento. Esto es una señal inequívoca de que existe un estigma social en torno a la incontinencia urinaria. Es necesario acabar con el estigma social que rodea a esta enfermedad y permitir al especialista evaluar la situación en profundidad para que pueda ayudar al paciente con el tratamiento más adecuado.

Posibles causas
Como decíamos al comienzo de la nota, el embarazo es una de las causas que puede producir una incontinencia urinaria. Especialmente lo hace durante el posparto. Esto es así por la debilidad muscular que se produce a raíz del parto, que afecta especialmente al suelo pélvico. Es posible además que se empuje hacia abajo a órganos que están ubicados en esta zona como la vejiga y el útero, lo cual puede ocasionar la incontinencia urinaria. La probabilidad de que así sea es todavía mayor si en el parto natural se utilizó instrumental, si el expulsivo fue muy prolongado o si se produjo lesión alguna relacionada con el suelo pélvico.

En caso de que se produzca incontinencia urinaria durante el posparto por una confluencia de los motivos descritos, lo habitual es que sea la conocida como incontinencia urinaria de esfuerzo. Esta consiste en la pérdida involuntaria de orina asociada a un esfuerzo físico que provoca un aumento de la presión intraabdominal y se manifiesta cuando los pacientes tosen, se ríen o estornudan. Entre las causas de este tipo de incontinencia, además de los embarazos y partos, están también la edad, la obesidad y cualquier otro factor que dañe el suelo pélvico.

Cómo limitar sus efectos
En principio, con trabajo de rehabilitación. Con un fisioterapeuta especializado, se pueden conseguir muy buenos resultados para limitar los efectos de una incontinencia urinaria de este tipo. En el caso concreto del posparto, además, es importante el trabajo realizado previamente para fortalecer el suelo pélvico, (ejercicios de Kegel, hipopresivos, etc.).

Cuidar la postura corporal, evitar el sobrepeso en la medida de lo posible, no mantener relaciones sexuales con penetración al menos durante las primeras seis semanas del posparto y evitar los baños inmersivos durante las primeras semanas son otras de las medidas efectivas para combatir la incontinencia urinaria de esfuerzo tras el parto.

Otros tipos de incontinencia urinaria
Aunque no son los habituales en mujeres que acaban de dar a luz, también existen tres tipos más de incontinencia urinaria: la de urgencia o vejiga hiperactiva, que supone la pérdida involuntaria de orina asociada a un fuerte deseo de orinar que no puede demorarse, y dos más que son tipos mixtos. La incontinencia urinaria que se presenta con urgencia y también al realizar ejercicios, esfuerzos, estornudos o toser; y por rebosamiento, que es la producida cuando el volumen de orina en la vejiga supera su capacidad, y se asocia con trastornos con el vaciado de la vejiga.

En cualquier caso, lo esencial es acudir al especialista médico en la materia y que diagnostique si existe incontinencia, por qué se produce y qué tipo es para así poder tratarla de la manera adecuada.

ir arriba